1-
SE ESTUDIA INCLUIR EL FACTOR DEL AUMENTO DE LA ESPERANZA DE VIDA
El
Gobierno pretende introducir en el cálculo de las pensiones un coeficiente que
haga disminuir la pensión conforme aumente la esperanza de vida. Este
coeficiente supondría, por ejemplo, que con las proyecciones actuales en 2024
la pensión inicial sufriría una rebaja del 6%.
Pero
además del importe de la pensión la evolución de la esperanza de vida de la
población puede incidir en uno o varios de estos elementos: cálculo de la edad
de jubilación y cálculo de los años de cotización mínimos para alcanzar el
importe íntegro de la pensión.
2-
LAS PENSIONES DEJARÍAN DE ACTUALIZARSE CON EL IPC
Hasta
la forma de actualizar las pensiones y de que éstas no perdieran poder
adquisitivo era revisarlas según la evolución del IPC. Sin embargo, la
propuesta que está en la mesa, tendría en cuenta los ingresos y los gastos del
sistema.
Concretamente,
según consta en el informe de los expertos, la revalorización será cero en los
años en que el cociente entre los ingresos y los gastos sea menor que 1,10.
3-
AUMENTO DE LA EDAD DE JUBILACIÓN
En
este sentido, lo más probable es que: por un lado, partir de 2014 desaparezca
la excepcionalidad de la jubilación ordinaria a los 65 años para los
trabajadores con carreras largas de cotización; y por otro, la edad legal de
jubilación de los 67 años podría exigirse antes de 2027, si el derecho
transitorio de la Ley 27/2011 se adecua al nuevo factor de sostenibilidad que
se determine y no sólo a la esperanza de vida.
4-
LA AMPLIACIÓN DEL PERIODO DE CÁLCULO
Uno
de los puntos que se han puesto sobre la mesa es ampliar el periodo de cálculo
de la cuantía de las pensiones a toda la vida laboral. Hasta la reforma pasada
el periodo que se contabilizaba era de los quince años anteriores a la
jubilación, pero entonces se extendió hasta los 25 años (este cambio se
encuentra en periodo transitorio hasta 2022).
5-
AÑOS NECESARIOS PARA COBRAR EL 100% DE LA PENSIÓN
En
principio, el factor de sostenibilidad no debería producir efecto alguno hasta
transcurridos cinco años después de 2027, pues el derecho transitorio incluido
en la ley de 2011 para pasar de los 35 años de cotización, necesarios para
alcanzar el 100% de la base reguladora, hasta los 37 años en 2027, se efectuó
de acuerdo con el aumento previsto de la esperanza de vida en dicho periodo.
Ahora
bien, a partir de 2032 el número de años cotizados a efectos de obtener dicho
100% de la base reguladora podría pasar a 37,5 años, incrementándose en seis
tránsitos quinquenales, para exigirse 40 años en 2058.
6-
¿A QUIÉNES AFECTARÁ Y CUÁNDO?
La
vinculación de la cuantía de las pensiones a la marcha de los ingresos y los
gastos de la Seguridad Social, en vez de al IPC como hasta ahora, podría ser
inminente.
El
otro gran componente, el de la esperanza de vida, parece que afectará a los
nuevos pensionistas, aunque no se conoce cuándo comenzará a aplicarse.
7-
MISMO SISTEMA DE REPARTO
A
pesar de que se pretende poner en marcha una reforma muy profunda, el nuevo
sistema tendría una dinámica de reparto prácticamente igual
